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VIDEO | Vergonzoso espectáculo: Pullaro se aferra al relato y disimula la derrota en Rosario

El gobernador Maximiliano Pullaro intentó capitalizar políticamente los resultados de las elecciones de este domingo. (Dibujo: NOVA)

El gobernador Maximiliano Pullaro intentó capitalizar políticamente los resultados de las elecciones del domingo, a pesar de que Unidos para Cambiar Santa Fe quedó por detrás en Rosario, la ciudad más importante de la provincia.

En un acto realizado en Zavalla, el mandatario insistió en presentar como un logro lo que en los hechos fue una derrota: la candidata del oficialismo, Carolina Labayrú, terminó tercera en una contienda que Pullaro calificó como “casi un triple empate”, en un intento evidente por relativizar el revés.

El gobernador sostuvo que la performance electoral fue “un espaldarazo muy grande” a su gestión, aunque los datos duros muestran que Unidos quedó por debajo de las listas encabezadas por Juan Monteverde y Juan Pedro Aleart.

Pese a ello, Pullaro afirmó que hicieron “una elección inteligente” y trató de mostrar como meritorio que su candidata haya comenzado la campaña con escaso conocimiento público. “Arrancaba con un 2, 3 o 4 por ciento y terminó apenas unos puntos abajo de candidatos con el 100 por ciento de conocimiento”, justificó.

Lejos de hacer un análisis riguroso del panorama electoral, el gobernador eligió una lectura triunfalista basada en el resultado global del frente en el interior de la provincia, donde aseguró que ganaron en 277 de las 365 localidades.

Con eso buscó disimular la debilidad mostrada en Rosario, clave para cualquier proyecto político provincial. “Eso muestra un respaldo contundente a la gestión”, insistió, eludiendo cualquier señal de autocrítica real.

Aunque admitió la baja participación electoral, lo atribuyó a una supuesta necesidad de que los partidos “vuelvan a enamorar a la gente”, sin asumir responsabilidades concretas.

En ese tono, arremetió contra sus adversarios políticos, asegurando que “el agravio, la mentira y el insulto no pagan políticamente”, una afirmación que contrasta con el tono de su propio espacio en campañas anteriores.

La estrategia discursiva de Pullaro se basó, una vez más, en maquillar los resultados adversos y evadir las señales de malestar social que se expresaron en las urnas, especialmente en los grandes centros urbanos como Rosario.

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