La Provincia sigue sin garantizar agua segura: 47 localidades consumen líquido con arsénico
La provincia volvió a quedar en el centro de la polémica tras un reciente informe del Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress), que confirmó que al menos 47 municipios y comunas de Santa Fe siguen recibiendo agua corriente no apta para el consumo humano. La contaminación, concentrada en el oeste y con fuerte impacto en el sur provincial, expone niveles de arsénico por encima de los valores permitidos y una respuesta oficial que no llega.
En ese escenario crítico surgió en la Legislatura un proyecto que busca aplicar una tecnología desarrollada por científicos del Conicet para reducir la presencia de contaminantes. La iniciativa apunta a localidades donde la problemática persiste desde hace años sin soluciones estructurales por parte del Estado provincial.
El Ente Regulador de Servicios Sanitarios (ENRESS) informó que 47 localidades de la provincia de Santa Fe se encuentran en nivel 6 de calidad del agua, el más alto en presencia de arsénico, un componente altamente tóxico para la salud. pic.twitter.com/bg1Apfstss
— Dip. Juan Argañaraz (@jdarganaraz) November 6, 2025
El método propuesto se basa en carbón vegetal tratado químicamente y sometido a altas temperaturas. Según ensayos de laboratorio, logra disminuir más del 50 por ciento los niveles de arsénico y nitratos. La autora del proyecto, la diputada del PRO Fernanda Castellani, pidió al Ejecutivo que implemente pruebas piloto en las zonas afectadas y remarcó que miles de santafesinos dependen de medidas urgentes. “El Estado tiene la obligación de explorar todas las alternativas disponibles. Hay comunidades enteras que hoy no pueden acceder a agua segura”, sostuvo.
La situación se agrava con los datos del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), que ubicó al sur santafesino entre las regiones más vulnerables del país respecto del arsénico en aguas subterráneas. Las áreas con concentraciones iguales o superiores a 50 partes por billón (ppb) abarcan gran parte de la llanura Chacopampeana, incluyendo Buenos Aires, Córdoba, La Pampa y, nuevamente, Santa Fe.
Aunque el Enress registró una leve mejora —de 52 localidades críticas en 2021 a 47 en la actualidad—, el cuadro sigue siendo grave: todas estas comunidades permanecen sin acceso a agua apta. La propuesta legislativa también plantea involucrar a escuelas rurales y agrotécnicas en el desarrollo de soluciones locales, con el objetivo de sumar capacidad técnica al territorio.
La advertencia de la Organización Mundial de la Salud es contundente: el arsénico inorgánico es altamente tóxico y causa cáncer y enfermedades crónicas con exposiciones prolongadas. Mientras tanto, en Santa Fe, decenas de localidades siguen esperando respuestas definitivas para un problema que pone en riesgo la salud de toda una región.








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