Desastre ambiental: el Gobierno de Pullaro admitió contaminación bacteriológica y bajo oxígeno en el río tras la lluvia
El Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de la provincia difundió los resultados preliminares de los estudios realizados luego de los episodios registrados en el río Carcarañá y en el arroyo Colastiné tras las intensas precipitaciones ocurridas entre el 19 y el 20 de febrero.
En el río Carcarañá, técnicos del organismo realizaron inspecciones y tomaron muestras en cinco puntos del curso de agua, desde San José de la Esquina hasta su desembocadura en el río Paraná. También se recolectaron tejidos de distintas especies de peces halladas en el lugar para su análisis posterior.
Los estudios detectaron una elevada carga bacteriológica y niveles relativamente bajos de oxígeno disuelto en algunos sectores del río. Estas condiciones pueden favorecer procesos de hipoxia, es decir, una disminución del oxígeno disponible en el agua que puede afectar directamente a la fauna ictícola.
De acuerdo con la interpretación técnica preliminar, el fenómeno podría responder a múltiples causas. Las lluvias intensas habrían incrementado el caudal del río y provocado el arrastre de materia orgánica y sedimentos hacia el curso de agua, lo que eleva la demanda de oxígeno y genera condiciones que pueden afectar el equilibrio del ecosistema.
En paralelo, también se analizaron muestras tomadas en el arroyo Colastiné luego de detectarse espuma en una cascada del curso de agua. Los estudios buscaron determinar la posible presencia de compuestos capaces de generar ese fenómeno.
Los resultados indicaron que los niveles de detergentes detectados se encuentran en el umbral de generación de espuma, por lo que no serían la causa principal. En cambio, la presencia de proteínas podría haber favorecido su formación cuando el agua se agita en la caída de la cascada.
Desde el Ministerio señalaron que la situación de ambos cursos de agua continúa bajo seguimiento y que se mantienen las tareas de inspección en las zonas cercanas para detectar posibles fuentes de impacto ambiental.
En ese marco, indicaron que la provincia reforzó el monitoreo y la gestión ambiental en cuatro cuencas consideradas estratégicas: Ludueña, Saladillo, Del Rey y Cululú, debido a su relevancia territorial, productiva y ambiental.
También advirtieron que episodios de este tipo refuerzan la necesidad de sostener controles y políticas de fiscalización sobre las actividades que se desarrollan en las cuencas para prevenir impactos y preservar la calidad del agua.








Seguí todas las noticias de NOVA Santa Fe en Google News













