Opinión
¿Cómo se instala un candidato?

De Macri a Donald Trump en Estados Unidos

Donald Trump, candidato a presidente de Estados Unidos. (Dibujo: NOVA)

Por Pedro González, especial para NOVA

Deben cumplirse cinco etapas o puntos para que un candidato "outsider", es decir no relacionado con la política habitual sea elegido, siendo dicho candidato ser tanto de la izquierda como la derecha política.

1- La sociedad debe sufrir una serie de problemas graves durante una cantidad sostenida de tiempo, dichos problemas pueden ser económicos, sociales, de abastecimiento, problemas de inmigración o terrorismo entre otros.

2- Debe haber un aumento del malestar, enojo o descontento social de manera general. Algunos gobernantes intentan evitar esto a base de distintos tipos de "circos". Por ejemplo "Fútbol para todos", en la Argentina o las Olimpiadas de Rio de Janeiro, en Brasil o en esta parte del mundo. Sin embargo no hay garantía de que dichos "circos" puedan disminuir el malestar social.

3- El establishment político, lo que vendría a ser los partidos políticos mayoritarios deben ser completamente incapaces de contener, solucionar, afrontar o incluso reconocer los problemas mencionados en el primer punto. Por ejemplo: "No existe la inflación", "no hay un problema de seguridad con el terrorismo", "la inmigración ilegal desde México no es un problema" etc.

4- En este punto surge un candidato por fuera de la política tradicional, que canaliza el descontento social. Independientemente de lo que diga, siempre pregonará alguna variación más o menos fuerte del "que se vayan todos". En este punto la sociedad estará tan descontenta que nada de lo que diga el candidato verdaderamente les preocupa, mientras represente el "que se vayan todos".

Ejemplos se encuentran en todos los espectros políticos, desde Hitler en Alemania, Chávez en su primer mandato en Venezuela, pasando por Macri en Argentina con "Cambiemos" y más recientemente Donald Trump en los EEUU. Nótese que a la gente no le importó las medidas de ajuste que podría tomar Macri, mientras se pudieran deshacer del kirchnerismo. Asimismo a una parte considerable de la sociedad estadounidense no le preocupa las medidas que pueda tomar Trump, mientras logren sacudirse de los políticos del establishment.

5- A estas alturas es aún posible para el establishment dar vuelta la corriente si se concentra en su discurso e ignora al candidato outsider. Sin embargo si concentra su campaña en contrariar y enemistarse definitivamente con el candidato outsider este subirá en popularidad. Debido a que a la campaña de este se suma la campaña enemiga, dando un grado mayor de exposición y la idea generalizada de que este va a ganar, haciendo un efecto bola de nieve. Vale constatar que en caso de ofrecérsele a la sociedad una solución absurda, difícil, fascista o incluso genocida como en el caso de Hitler contra absolutamente ninguna solución del otro lado la sociedad preferirá la primera sobre la segunda opción. Un claro ejemplo se encuentra en las campañas del ballotage en Argentina: Donde la campaña del candidato Scioli se enfocó completamente en todo lo malo que podría ser Macri, sin explicar cuáles eran sus propias ideas para solucionar los problemas del país. Otro ejemplo se encuentra en la candidatura de Trump, donde a su propia campaña se le suman las horas de televisión dándole publicidad gratuita por más que ésta sea negativa. El slogan de la página de la candidata Clinton incluso es "Love, Hate, Trump", un claro despropósito.

Si estos 5 puntos coinciden y se cumplen la victoria del candidato outsider está casi garantizada. Así de esta manera Mauricio Macri triunfó en la Argentina y existen muchas posibilidades de que Donald Trump sea el próximo presidente de los EEUU.

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